sábado, 30 de enero de 2010

Marcas (5) Jesús Fernández, lencería fina y glamour interior

Jesús Fernández es una empresa dedicada al diseño, producción de corsetería, lencería fina y accesorios retro, caracterizándose por aplicar técnicas artesanales de alta costura.


Esta marca aplica permanentemente la fusión de lo innovador con lo antiguo, la incorporación de materiales importados finos, las terminaciones con detalles de alta costura y una mano de obra profesional que apunta a la perfección y a lograr una prenda original, única y de excelente calidad y diseño.



Utilizan para el diseño de las prendas, máquinas costureras antiguas que han sido recicladas para mantener la esencia de la corsetería de principios del siglo pasado.



La propuesta de Jesús Fernández es desestructurar la ropa interior, cuyo claro exponente es su colección "vía Tokyo", donde se mezclan la estética japonesa con la incorporación de satenes italianos, prendas monocromáticas, motivos liberty, rayas y lunares.


Otra de las colecciones más clásicas de la marca, es la línea de algodón JF basada en algodones bordados de broderie suizo y detalles delicados tales como organza y guipuré.



Estos productos finos, ultra femeninos, con texturas delicadas y detalles sublimes tienen una petite boutique exclusiva en Buenos Aires, Argentina, más precisamente en el barrio llamado Palermo Soho.


Finalmente cabe destacar también las cajas retro donde se acompañan las creaciones. Cada packaging es exclusivo y tiene apliques de telas y materiales de las propias colecciones. Las prendas vienen envueltas en una bolsita de tul perfumada, con una flor cerrándola.


Estilo sofisticado, con un toque retro y una estética romántica. El objetivo inicial de la marca es resaltar la femeneidad y el glamour interior de cada mujer y la meta final es que esa mujer ya no vuelva a ser la misma. Será verdad?  Las adineradas tienen la respuesta.


sábado, 23 de enero de 2010

Los corpiños vienen mas grandes

Las lolas de las mujeres son más grandes de un tiempo a esta parte. Así lo demuestran los datos arrojados por la industria de la lencería que dan cuenta del aumento del tamaño de los corpiños que se venden a las damas.



  
Según datos aportados por la firma "Wacoal América", una empresa líder en la producción de sostenes, el pecho de las mujeres ha aumentado en una talla en los últimos 15 años.




Desde el sector de la lencería manifiestan que ya empezaron a tranformarse los primeros talles al tamaño de los segundos y de los segundos a los terceros.



El dato más contundente –que difundió el diario español El País– sostiene que en los seis primeros meses de 2009, el talle más comprado fue el cuarto, por encima del talle tres muy solicitado el año pasado.



Otro ejemplo es el de la línea de lencería "Elle Macpherson Intimates", que introducirá en su nueva colección de corpiños para mujeres con buena delantera y aumentará su talle al número siete.



Entre las explicaciones que se dan por el aumento se citan el culto al cuerpo que podría haber acelerado los tiempos de la evolución, sobre todo en las adolescentes y jovencitas. Más allá de eso habría que tener en cuenta también que investigaciones recientes han demostrado que aproximadamente el 75 % de las mujeres no utilizan el talle de corpiño adecuado.



Otros sostienen que la obesidad en mujeres adultas de todo el mundo también ha aumentado -en consonancia con sus pechos- en un 2,1% hasta 2004 y en un 35,3 % de 2004 hasta ahora.



Finalmente, también se menciona como causa del aumento de los pechos femeninos la creciente popularidad del bisturí y las cirugías que aceleran los cambios hormonales.
Sea cual fuere la causa,  no cabe duda que la lencería, en ese sentido, viene jugando un papel primordial en el sexo. A los hombres les encanta un buen par de lolas, pero es atractivo para la mujer también insinuar, mostrarlas con un esplendoroso corpiño.
Quizás sea porque después, viene el lomo como Dios las trajo al mundo. Y ahí comienza la fiesta.

viernes, 15 de enero de 2010

Colores de lencería para cada mujer

Los colores son poderosos medios de comunicación, trasmiten una gran variedad de sensaciones, despertando sentimientos e induciendo estados de ánimo. En la ropa interior representan los aspectos personales más íntimos y delicados, los talentos e inhibiciones, aquello que verdaderamente se quiere y se siente. Veamos:


Rojo:
El rojo es un color energético, quienes lo visten transmiten la sensación de ser personas intrépidas, osadas, dispuestas a la aventura y a vivir experiencias estimulantes, poniendo al otro en estado de alerta.  En la ropa interior, expresa gusto y capacidad de vivir la sexualidad de forma libre y apasionada, sin prejuicios ni limitaciones.  Vestilo cuando tengas ganas de dar lo mejor y te sientas atada a tus propios prejuicios, para liberarte y atacar los flancos más débiles con un arma infalible.


Blanco:
Vestir de blanco es abrir la energía al mundo, comunica una sensación de pureza y limpieza en todo sentido.  En la ropa interior, si bien es un color convencional, quien lo lleva se muestra tal cual es, habla de pureza y transparencia. Vestilo cuando sientas necesidad de comunicarte y mostrarte y no encuentres los canales para hacerlo, cuando parece que nadie comprende tu esencia o cuando quieras impresionar tímida e ingenua, despertando la pasión desde la pasión y la pureza.


 
Negro:
Es el color de la sofisticación, el misterio y la seducción de lo prohibido. Quien lo viste luce refinada, audaz e intrigante. Vestilo cuando sientas la necesidad de guardar secretos íntimos o despertar la intriga de lo desconocido, cuando quieras sentirte vos misma y hacer de cada instante tu íntimo momento.   


Rosa:
En ropa interior comunica que la persona prefiere relacionarse afectiva y sexualmente con un toque de delicadeza, mientras más suave sea el rosa, más delicado debe ser el acercamiento.  Los rosa más fuertes transmiten más pasión a la relación, con el debido toque romántico.  El rosa bebé inspira inocencia, ingenuidad que despierta la fantasía de lo no explorado, listo para descubrirse.   Vestilo al comienzo de una relación cuando quieras transmitir inocencia, pureza e ingenuidad; para reforzar la seriedad de la relación, y en las fiestas y cumpleaños para atraer los buenos deseos.



Azul:
El azul transmite seguridad, fortaleza y dominio.  Es el color de la realeza, ideal para ejercer autoridad.   Es un color de distinción, relacionado con la justicia y el honor.  En la ropa íntima el azul puede comunicar que se está sola y tranquila, libre para un nuevo romance. Vestilo cuando necesites armarte de valor para enfrentar un encuentro amoroso, dejando de lado miedos y vacilaciones.


Celeste:
El celeste da sensación de frescura, relajación, tiempo libre.  Es un color ideal para vestir en ambientes soleados, pues hace descender la temperatura corporal.  En ropa interior representa tranquilidad y libertad, es un color juvenil.  Vestilo cada vez que quieras refrescar tus sentidos y los de tu pareja.



Amarillo
Quienes visten amarillo comunican que algo importante y positivo pasa en sus vidas.  Si se viste como ropa interior, la persona está comunicando que atraviesa una fase donde sus relaciones personales, afectivas y sexuales, están guiadas principalmente por sus pensamientos, en condiciones de elegir libremente lo que quiere.  Vestilo cuando te sientas plena, abierta a nuevas experiencias en todas las áreas, lista para gozar de los grandes y pequeños placeres que la vida te ofrezca.


Colores Tierra:
Los colores tierra, café, marrón, tonos piel, beige son preferidos cuando la persona desea conectarse consigo misma, concentrarse en el propio proceso.Vestilo cuando desees reconectar con tu yo o reforzar tu vínculo de pareja, y madurar la relación.



Verde:
El verde es un color clasificador, si es oscuro, habla de una persona de gustos refinados, reservada, que le agrada distinguirse de forma sobria y tranquila.  Si el verde es vivo o en tonos más claros, es posible que esté atravesando por un proceso de sanación.  En la ropa interior indica que hay algo que sanar, en lo afectivo, físico y especialmente sexual.   Vestilo luego de una decepción amorosa, para recuperarte y ser capaz de desear nuevamente, o cuando precises poner un punto de corte a una relación perjudicial.  Usalo como un canal de desahogo.



Violeta
En la vestimenta el violeta representa altruismo, una visión de la vida guiada por lo místico o religioso, especialmente en tonos púrpuras.  En ropa interior puede representar que la persona se relaciona desde una imagen idealizada de los demás y abriga fantasías que no satisfacen en lo material.  Vestilo cuando te sientas decepcionada y quieras revitalizar esa imagen positiva de la vida y la pareja, y cuando quieras frenar las presiones y el stress que te agobia en los distintos ámbitos, un freno y una vuelta a tu yo.




miércoles, 6 de enero de 2010

Cine: Psicosis: Aparición explícita del corpiño

El cine de Hollywood nunca pasó desapercibido a los cambios de modas y estilos de la época, marcando tendencia a través de sus films que fueron mostrando la evolución de la ropa íntima de la mujer. Lo que muy pocos saben es que Psicosis -como veremos- fue una de las películas más innovadoras en ese sentido.



Durante los años 50, la aparición del nylon, un material nunca visto hasta entonces, permitió una nueva forma corporal femenina acompañada de zapatos con taco aguja y corpiños puntiagudos con costuras circulares para acentuar la abundancia de lo que ocultaban. Desde Hollywood las actrices trataban de imponer ese estilo como Elizabeth Taylor con su camisón de combinación en color marfil en "La gata sobre el tejado de zinc caliente" (1958).



Pero la aparición más sorprendente del cine de los 50, fueron las actrices pechugonas. Los corpiños explotaron como prendas cuya misión no era en absoluto la de sujetar, sino la de simular tetas casi cónicas, pechugas despampanantes y hasta desproporcionadas en relación con cuerpos que a veces quedaban empequeñecidos por semejantes atributos. Es por ello que se imponen los corpiños con relleno gracias a la aparición de los voluptuosos íconos de belleza como Gina Lollobrígida, Sofía Loren o Jayne Mansfield.



Sin embargo, la gran innovación cinematográfica respecto de la ropa interior fue impuesta en la pantalla casi silenciosamente por el gran realizador británico Alfred Hitchcock, en su obra maestra de suspenso, la mítica Psicosis (1960).  Allí nos muestra en forma explícita a la protagonista  de la película (Janet Leight) en corpiño en diferentes secuencias del film, algo a lo que nunca se había animado hasta ese entonces.



Pero lo novedoso es que Hitchcock no muestra la ropa interior en la pantalla por el solo hecho de satisfacer el morbo de los espectadores masculinos, sino que esa exhibición de lencería tiene un transfondo más profundo, realizar un juego macabro con los colores de la ropa interior de Janet Leigh, es decir, jugar con las instancias de la vida (blanco) y la muerte (negro) de la protagonista.


En la primera foto de arriba se la ve con soutien blanco en una escena de amor con su novio (John Gavin) al comienzo de la película, y en la de abajo luciendo un conjunto negro que se quitará minutos después para entrar en la ducha donde la terminará asesinando Norman Bates (Anthony Perkins).



Hitchcock, detallista como pocos, quería que hasta el vestuario reflejara el bien y el mal que luchaban dentro  de Marion Crane (nombre ficticio de Janet Leight en el film). En la escena de la cama antes referida, "Janet tendría que haber salido sin el corpiño puesto, porque su amante debía tener una pasión obsesiva en la escena," según palabras del director, pero no fue así, ya que hubiera desvirtuado la idea original del juego de colores de las prendas mencionadas.  




Apenas se estrenó en 1960, sin funciones privadas para la prensa, Psicosis desató las críticas más salvajes, pero fué un éxito rotundo de público, recaudó catorce millones durante el primer año y más de cuarenta desde entonces, convirtiéndose en un fenómeno de masas y posteriormente en un ícono del cine de suspenso. Enumerar las muchas innovaciones que dio este film al género sería entrar a mencionar otros temas, pero su aporte en materia de lencería fue novedoso y creativo a la vez, gracias al talento inconmensurable de su director.